La zona norte del conurbano tiene una particularidad: la mayoría de las casas ya están construidas y tienen jardines consolidados. Agregar una piscina —o renovar la que existe— exige una obra cuidadosa, que respete árboles, solados y medianeras, y que moleste lo menos posible a la familia y a los vecinos.
Obras en casas habitadas
Cuando trabajamos en una casa donde se vive, la organización es tan importante como la técnica:
- Protegemos pisos, canteros y accesos por donde circulan materiales.
- Excavación manual cuando el ingreso no permite máquinas.
- Retiro programado de tierra y escombros, sin acumular en la vereda.
- Horarios acordados y un equipo propio que llega a horario.
Piscinas para lotes urbanos
En San Isidro, Vicente López o Martínez los lotes suelen ser medianos. Una piscina de hormigón a medida permite aprovechar el espacio disponible con formas rectangulares, escalones que funcionan como banco y un sector de descanso dentro del agua. También podemos sumar una cascada o iluminación para que la piscina luzca de noche.
Renovación de piscinas antiguas
Muchas piscinas de la zona tienen décadas y conservan una buena estructura. Con una reparación y modernización se resuelven fugas y fisuras y se actualizan venecitas, bordes, solárium e iluminación. Es una inversión mucho menor que una piscina nueva y el cambio es total.
Consejo
Si la piscina es de uso familiar intensivo, sumar una bomba de calor permite usarla de octubre a abril sin un gran aumento en la factura de luz.
Clubes y colegios
Zona norte concentra clubes y colegios con natatorios propios. Para ellos ofrecemos construcción, renovación y climatización de natatorios, planificadas para no interrumpir las actividades.